Vivir cerca de Miami me ha permitido descubrir algo que muchas familias buscan sin saber cómo nombrarlo:
experiencias internacionales sin tener que viajar largas distancias.
Hoy, por primera vez a mis +35 años, viví una experiencia que jamás pensé tener tan cerca de casa: un paseo en camello 🐫.
Mi niña interior estaba feliz, un poco nerviosa, pero profundamente agradecida.
Muchas personas sueñan con tener dinero para viajar por todo el mundo.
Yo he soñado con construir una vida donde el mundo venga a mí.
Con el tiempo entendí que esto también es una forma de calidad de vida.
Una vida de buena calidad o lujo con acceso para muchos, donde no se trata de exceso, sino de elegir bien cómo y dónde vivir.
No disfruto los vuelos largos. Después de una experiencia pasada viajando de Las Vegas a Puerto Rico, entendí que mi paz no está en pasar horas en un avión rumbo al Medio Oriente, sino en vivir experiencias culturales reales, en familia, en ambientes más seguros y accesibles.
Por eso amo vivir cerca de Miami, Florida.
Un paseo en camello en Miami: una experiencia perfecta para el Día de Reyes
Considero que el Día de Reyes fue el momento perfecto para vivir esta experiencia, ya que conecta completamente con la temática cultural.
Aquí te cuento cómo lo planifiqué paso a paso, por si buscas cosas para hacer en Miami en familia.
A través de las redes sociales encontré varias granjas y parques familiares ubicados en Krome Avenue, Miami. Muchos de estos lugares son emprendimientos de familias cubanas, venezolanas y colombianas, lo cual me encanta.
Al haberme criado en Puerto Rico, me hacen sentir más cerquita de la Isla, por las similitudes en cultura, valores y comida. Como dice el refrán: un pájaro, dos alas.
Durante las Navidades vi que habían realizado eventos espectaculares, y de repente noté que ofrecían paseos en camello en Florida. Me emocioné muchísimo. Verifiqué los costos de entrada, escribí por WhatsApp para confirmar horarios y listo.
Le propuse a mi esposo y a mi hija, y a ambos les encantó la idea. Mi esposo incluso me dijo que aprovecharía para comprar miel orgánica y recao en los mercados locales de la avenida.
Costos, organización y llegada a la granja
Llegamos en la tarde y no había fila. Vimos que había un tren que recoge a los visitantes para llevarlos al área interior de la granja, pero decidimos no subirnos todavía porque queríamos comer antes del paseo en camello, el cual teníamos reservado para las 3:00 p.m.
Pagamos las entradas generales para los adultos; nuestra bebé entró gratis por no exceder la estatura requerida.
Añadimos dos add-ons:
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paseo en camello
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comida para alimentar a los animales
Aprovechamos una promoción especial del Día de Reyes:
$15 por persona en el paseo en camello (regularmente $25).
En total, gastamos aproximadamente $75.
Comida y ambiente familiar
Luego de pagar, fuimos a comer. Elegimos jugos naturales y una pizza exclusiva del lugar que incluye slices de diferentes sabores.
Mi esposo y yo la compartimos; yo probé camarones, queso y bacon.
Nuestra hija mayor comió un sándwich de biftec con ensalada, y para nuestra bebé pedimos una sopita de papa con zanahoria y pollo, acompañada de arroz. Todo muy sencillo, fresco y familiar.
La experiencia del paseo en camello
Luego de comer, nos dirigimos al área del paseo en camello.
Tuvimos que firmar un waiver. El QR code digital no funcionaba, pero el personal fue muy atento: mientras realizábamos el paseo, una empleada nos llevó copias impresas para firmarlas al bajar.
Primero se subió mi niña, luego yo y finalmente mi esposo.
Algo que me encantó fue el enfoque en la seguridad.
Tenían una plataforma de madera con escalera, lo que hacía el proceso mucho más cómodo y seguro. Además, todos usamos casco, algo que no siempre se ve en experiencias similares en otros países.
He visto muchos videos de paseos en camello en lugares como Dubái o Marruecos, donde las personas se suben directamente desde el suelo, sin protección y con movimientos bruscos. Aquí, en cambio, todo fue calmado, organizado y familiar.
Una vez sentados, colocaron una cadena de seguridad y un empleado nos guió frente a un mural de pirámides precioso, ideal para fotos y videos familiares. Luego nos pasearon suavemente en forma circular dos veces y regresamos a la plataforma.
Nos ayudaron a bajar con calma, entregamos los cascos y continuamos explorando el resto de la granja.
Crear memorias sin viajar lejos
Pasamos el resto del día recorriendo el parque, alimentando animales y compartiendo en familia.
La experiencia fue divina. Creamos memorias muy especiales, llenas de alegría… y también de un poquito de nostalgia por celebrar el Día de Reyes lejos de Puerto Rico.
Aun así, confirmé algo muy importante:
no siempre hay que viajar lejos para vivir experiencias significativas.
Vivir cerca de Miami me permite diseñar una vida donde el mundo no está lejos, sino al alcance de la familia, del tiempo y de la paz.
La verdadera riqueza no siempre está en ir lejos, sino en vivir bien cerca.
En crear una vida de calidad, con experiencias reales, tiempo en familia y acceso.
Para mí, eso es vida de lujo con acceso para muchos.
Y Miami es el lugar perfecto para vivirlo:
un espacio donde las culturas se encuentran y el mundo viene a ti.
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